El Ayuntamiento de Mungia da comienzo esta semana a las obras de rehabilitación del solado de Andra Mari con el principal objetivo de mejorar la accesibilidad y seguridad del entorno, adecuándolo a las normativas vigentes.
La intervención, a la que se han destinado más de 37.000 euros, responde a los problemas que presenta el pavimento actual, cuyos desniveles están provocando tropiezos, caídas y dificultades de movilidad, especialmente para personas con movilidad reducida. La actuación permitirá adecuar el espacio a las normas de accesibilidad urbana.
"Este proyecto responde a nuestro compromiso para conseguir un municipio aún más accesible, seguro y pensado para todas las personas", ha declarado la alcaldesa Alaitz Erkoreka Baraiazarra."Andra Mari es un espacio de referencia para la ciudadanía, y con esta actuación damos un paso más en su puesta en valor y adecuación a los usos actuales y futuros", ha añadido.
Las obras consistirán, concretamente, en la sustitución del pavimento de piedra natural existente por un pavimento continuo de hormigón acabado a manta, con todas las garantías técnicas de seguridad, durabilidad y prevención de fisuras. También se acometerán tareas complementarias como el acondicionamiento de arquetas, control de calidad, señalización y gestión de residuos.
La ejecución de los trabajos tiene una duración estimada de 20 días y se llevarán a cabo cumpliendo todos los protocolos de seguridad, salud y accesibilidad.
“Desde el Ayuntamiento de Mungia agradecemos la colaboración y comprensión de la ciudadanía durante el desarrollo de estas obras, que permitirán disfrutar de un espacio más seguro, accesible y funcional” ha afirmado la alcaldesa.
Cabe mencionar que, los viernes 15 y 22 (en el caso que las obras no hayan finalizado), el tradicional mercado de baserritarras se realizará en la galería Bentades.
Andra Mari, un espacio dinámico y con múltiples usos
Andra Mari es un espacio emblemático y lleno de vida que se ha convertido en un verdadero punto de encuentro para la comunidad. Más allá de su valor patrimonial, destaca por su dinamismo, al acoger una amplia variedad de actividades culturales, encuentros vecinales y propuestas impulsadas por asociaciones locales. Cada viernes, el tradicional mercado de baserritarras llena la plaza de productos frescos y ambiente cercano, reforzando el vínculo con nuestras raíces. Su versatilidad y uso constante la convierten en un lugar imprescindible para la vida social y cultural de Mungia.